
Dentro de las muchas bendiciones que Dios nos ha permitido vivir a lo largo del AÑO SANTO JUBILAR una muy significativa fue el poder hacer un HOMENAJE de gratitud y admiración al Ier ARZOBISPO DE GUATEMALA, Fray Pedro Pardo de Figueroa. La vida de Fray PEDRO PARDO DE FIGUEROA estuvo muy ligada a Esquipulas y su Santo Crucifijo desde el mismo comienzo de su ministerio episcopal en la Diócesis de Guatemala. Venido de tierras lejanas, e investido como Pastor de la Iglesia de Guatemala, Fray Pedro Pardo comenzó a visitar pastoralmente las distintas parroquias y comunidades de su inmensa Diócesis. El celo y amor por la salvación de los feligreses a él confiados le movió incansablemente a recorrer la Guatemala de ese entonces.
Cuenta la historia que gravemente enfermo se dispuso a ir en peregrinación a Esquipulas y postrarse como peregrino en el Santuario del Milagroso Crucifijo de cuyas bondades ya hablaba todo el Reino de Guatemala. Llegó muy enfermo y agotado a Esquipulas y luego de postrarse ante el Santo Cristo y elevar efusivas plegarias por su salud el Señor le otorgó la gracia de la curación como a tantísimos peregrinos que a lo largo de los años llegaban en iguales condiciones a este santo lugar.

En gratitud al Señor y como testimonio patente y perenne de su amor, mandó construir un “Suntuoso Calvario” que diera cabida a la inmensa muchedumbre que como narran las páginas del evangelio se apiñaban junto al Señor e imploraban de El misericordia y bendición.
En el año 1740 comenzó la edificación del Santuario y vino repetidas veces desde la Capital de Guatemala a supervisar los trabajos de construcción encomendados a insignes arquitectos. Destinó de sus bienes cuanto pudo para ofrecerle al Señor un lugar digno y motivó a todo el Reino de Guatemala y países vecinos a colaborar económica en este magno sueño.
Durante una de sus múltiples visitas a Esquipulas falleció el día 2 de febrero de 1751. No pudo ver terminado su sueño pero desde el cielo contempló con alegría como 8 años después de su muerte, su Ilustre predecesor, Mons. Francisco de Figueredo y Victoria, decretó el 4 de noviembre de 1758 la próxima bendición del Santuario para el 4 de enero de 1759.
En ocasión de los 250 años de Bendición del Santuario de Esquipulas, el Comité Permanente para la Basílica y el Sector Educativo promovió un Homenaje a Fray Pedro Pardo de Figueroa en el día de su fallecimiento. En presencia de numerosos escolares de toda la ciudad de Esquipulas se rindió dicho Homenaje en el cual la parte central fue la lectura de la Biografía de tan ilustre Prelado para conocimiento de la población y del alumnado presente y el ofrecimiento de una ofrenda floral en la Cruz del Perdón como testimonio de gratitud a Fray Pedro Pardo de Figueroa. Por parte de la CORPORACIÓN MUNICIPAL DE ESQUIPULAS se declaró también el día 19 de noviembre de cada año “DÍA DE LA UNIDAD DEL PUEBLO DE ESQUIPULAS”
En ocasión de este acontecimiento tan singular el Comité Permanente para la Basílica (integrado por la Abadía de Jesucristo Crucificado, Municipalidad de Esquipulas y Coosajo, R.L.) develaron también una PLAQUETA CONMEMORATIVA en los jardines frontales de la Basílica, señalizando a perpetuidad que el legado de Fray PEDRO PARDO DE FIGUEROA es hoy en día, 250 años después, la MARAVILLA no.1 de GUATEMALA, gracias al apoyo de todos los esquipultecos.
La jornada terminó con una caminata festiva con velas encendidas (Fiesta de Candelaria) que desembocó en el Boulevard Quirio Cataño donde se ofreció al pueblo de Esquipulas una noche cultural, de alabanza y de juegos pirotécnicos en agradecimiento por todo el apoyo brindado durante la celebración del Certamen NUESTRAS MARAVILLAS. Correspondió a la BANDA FM de Zacapa concluir la noche con un momento de alabanza y música espiritual.








